Aire acondicionado del coche: cuándo revisarlo, qué cuesta y por qué deja de enfriar
Climatización

Aire acondicionado del coche: cuándo revisarlo, qué cuesta y por qué deja de enfriar

Equipo Salpe30 de junio de 20265 min de lectura

Hasta que llega el primer día serio de calor, nadie se acuerda del aire acondicionado del coche. Y entonces, cuando lo enciendes, no enfría, o huele raro, o hace un ruido nuevo. Y toca correr al taller en pleno julio, cuando todo el mundo está haciendo lo mismo.

Este artículo es para que te adelantes. Cómo funciona el aire, cómo saber si algo va mal y por qué la solución no siempre es "recargar gas".

Cómo funciona el aire acondicionado en 30 segundos

El sistema es un circuito cerrado por el que circula un gas refrigerante. El compresor (movido por el motor) comprime ese gas, lo calienta, y lo pasa por un radiador que está delante del motor para enfriarlo. Luego lo expande de golpe en el habitáculo, lo que hace que absorba el calor del aire que sale por las rejillas. Ese es el frío que notas.

Todo esto funciona sin problema mientras el circuito esté sellado, tenga la cantidad justa de gas y todas las piezas mecánicas estén sanas. Cuando cualquiera de esas tres cosas falla, el aire deja de enfriar bien.

Señales de que hay que revisarlo

  • Enfría menos que antes: el síntoma más claro. Si antes bajaba la temperatura en 3 minutos y ahora tarda 15, hay poco gas.
  • Enfría de forma intermitente: enfría, deja de enfriar, vuelve a enfriar. Puede ser el compresor o una fuga lenta.
  • Olor raro cuando lo enciendes: humedad y bacterias en el filtro de habitáculo o en el evaporador. Se limpia.
  • Ruido al encender el aire: chirrido metálico o zumbido nuevo. Compresor o polea con desgaste.
  • Empañamiento excesivo en invierno: el aire acondicionado también actúa como deshumidificador. Si no seca los cristales, es señal de que trabaja mal.

Cada cuánto se recomienda cargarlo

La regla del sector es cada 2 años, aunque parezca que va bien. El circuito pierde entre un 5% y un 10% de gas al año de forma natural, sin que haya fuga. Al cabo de dos años, el rendimiento ya ha caído lo suficiente como para notarlo.

Si tu coche tiene más de 6 años y nunca le has hecho una recarga, casi seguro que va con menos gas del que debería. El compresor trabaja más de la cuenta y se acaba desgastando antes. Una recarga cada 2 años cuesta bastante menos que un compresor nuevo.

La diferencia entre recargar gas y arreglar una fuga

Aquí hay que ser claro. Si el aire lleva funcionando bien 3 años y ahora enfría menos, probablemente sea desgaste natural. Se recarga y listo.

Si el aire ha dejado de enfriar de golpe, o si al año de una recarga vuelve a fallar, hay una fuga. Recargar sin arreglar la fuga es tirar el dinero: en pocas semanas el gas vuelve a escaparse. Lo que hacemos en el taller es detectar de dónde sale con contraste ultravioleta o con nitrógeno a presión, arreglar el punto de fuga (junta, latiguillo, condensador) y luego recargar.

El filtro de habitáculo, el gran ignorado

El filtro de habitáculo es el que filtra el aire que respiras dentro del coche. Se cambia cada 15.000 a 20.000 km, o antes si conduces por zonas con mucho polen o polvo. Un filtro saturado no solo hace que el aire huela mal — también reduce el caudal, obliga al ventilador a trabajar más y a la larga puede afectar al evaporador.

Es una pieza barata y un cambio de 10 minutos. Si hace más de dos años que no le ves la cara al filtro de habitáculo de tu coche, aprovecha la próxima revisión.

Revisión de aire acondicionado en Salpe

Revisamos y recargamos aire acondicionado de coches, furgonetas y motos con equipo homologado para R134a y R1234yf. Antes de recargar, comprobamos siempre si hay fugas: no queremos venderte una recarga que dure un mes.

Si notas que el tuyo no está en forma, no esperes al primer día de 40 grados con el coche cargado camino a la playa. Pide cita o pásate por Salpe antes.

— Equipo Salpe

¿Tienes dudas sobre tu coche? Te escuchamos.